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Sí—el rechinar de dientes nocturno (bruxismo del sueño) puede dañar los dientes con el tiempo. El apretamiento y rechinamiento repetido puede desgastar el esmalte, crear pequeñas grietas y romper trabajos dentales como empastes o coronas. En casos más graves, los dientes pueden astillarse o fracturarse. Las señales tempranas y un protector nocturno hecho por el dentista pueden ayudar a prevenir daños permanentes.

El rechinar de dientes nocturno es una forma de bruxismo que ocurre durante el sueño. Muchas personas no saben que lo hacen hasta que una pareja escucha ruidos de rechinar o un dentista nota desgaste.
El bruxismo del sueño puede variar desde apretamientos ocasionales hasta episodios frecuentes de rechinamiento. Cuando ocurre con regularidad, los músculos de la mandíbula y los dientes absorben fuerzas mayores y más prolongadas que las de la masticación normal.
Sí puede. La presión repetida puede aplanar las superficies de mordida, exponer la dentina y hacer que los dientes sean más sensibles. Con el tiempo, ese estrés puede provocar grietas en el esmalte, astillas o fracturas, especialmente si un diente ya tiene un empaste grande o una cúspide débil.
El bruxismo también puede dañar trabajos dentales. Los empastes pueden aflojarse o agrietarse, las coronas pueden astillarse y las carillas pueden fallar. Si has invertido en restauraciones dentales, protegerlas es una razón importante para abordar el rechinar temprano.
El bruxismo del sueño suele manifestarse a través de síntomas más que por conciencia evidente. Las señales comunes incluyen:

El bruxismo no tiene una causa única. Para muchas personas, varios factores se combinan.
El estrés elevado puede aumentar el apretamiento, tanto durante el día como por la noche. Las personas suelen notar brotes durante periodos ocupados o después de grandes cambios de vida.
Problemas del sueño como ronquidos o apnea obstructiva del sueño pueden estar relacionados con el bruxismo del sueño. Si también te despiertas cansado, jadeas o roncas fuerte, vale la pena mencionarlo al profesional de salud.
Una mordida desalineada, dientes faltantes o restauraciones mal ajustadas pueden contribuir a la tensión mandibular en algunos casos. Tu dentista puede evaluar si tu mordida necesita ajustes.
Ciertos medicamentos y condiciones neurológicas se han asociado con el bruxismo. Si el rechinar comenzó tras un cambio de medicación, coméntalo con el profesional que la recetó en lugar de suspenderla por tu cuenta.

Comienza con un examen dental. Los dentistas buscan patrones de desgaste, grietas, recesión de encías y cambios en los músculos de la mandíbula.
El tratamiento suele centrarse en proteger los dientes y reducir los factores desencadenantes. Un plan puede incluir:
No siempre se puede detener el bruxismo del sueño solo con fuerza de voluntad, pero sí puedes reducir la carga sobre tus dientes y mandíbula.
Sí, desgasta el esmalte, causa grietas, afloja restauraciones y sobrecarga las articulaciones.
Sí, el bruxismo severo puede fracturar dientes y empastes, especialmente con grietas previas.
Sí, el Botox reduce la fuerza muscular y síntomas, pero el efecto es temporal.
Ninguna deficiencia vitamínica está probada; estrés, trastornos del sueño y fármacos influyen.
Puedes tomar dosis recomendadas a diario; evita dosis altas, sobre todo con enfermedad renal.